Los líderes de casi 200 países se reunirán en diciembre de este año en Copenhague para acordar un nuevo período de compromisos para reducir las emisiones de los gases que causan el calentamiento global y el consecuente cambio climático.
Por más de un siglo, las personas han dependido de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas para suplir sus necesidades energéticas. En la actualidad, la humanidad y el ambiente están sufriendo las consecuencias del uso de dichas fuentes de energía no renovable. El calentamiento global, provocado por la quema de combustibles fósiles, constituye el deterioro medioambiental más grave que se debe enfrentar hoy.
Científicos y gobiernos de todo el mundo coinciden en la última y más evidente prueba de que el hombre es el responsable del cambio climático, en sus impactos y en las predicciones de los sucesos venideros.
Aún no es demasiado tarde para disminuir el calentamiento global y evitar la catástrofe climática que predicen los científicos. Las soluciones ya existen: las fuentes de energía renovable como la eólica y la solar ofrecen abundante energía limpia, segura para el medioambiente y, además, conveniente para la economía. Además, protegiendo nuestros bosques podremos asegurarnos una natural regulación climática.
El derretimiento de los glaciares en nuestra cordillera andina, el aumento de enfermedades tropicales (como el dengue), los fuertes eventos meteorológicos, las inundaciones y las sequias, son todos signos que el cambio climático ya está aqui.
Pídele ahora a los presidentes Obama, Calderón, Lula da Silva, Uribe, Chávez, Fernández de Kirchner y Bachelet que asuman su responsabilidad y liderazgo regional para salvar a las Américas de la amenaza del calentamiento global.